jueves, 26 de noviembre de 2015

HISTORIA NATURAL DE LA ENFERMEDAD

Actualmente, no existe ninguna prueba que permita saber cómo será la evolución de la Esclerosis Múltiple (EM).

Pero existen numerosos estudios de la historia natural de la Esclerosis Múltiple que nos han aportado información muy valiosa acerca del curso evolutivo de la enfermedad. Conocemos que la enfermedad puede seguir diferentes patrones evolutivos y rangos variables de acumulación de discapacidad.

El curso natural de la EM en su forma clínica conocida como Recurrente-Remitente (EMRR), se caracteriza por varios episodios agudos de deterioro neurológico, que muestran remisión parcial o total, y seguidos de un período variable de estabilidad clínica entre los mismos. La EMRR en la mayoría de los casos, hasta un 80%, evoluciona hacia una forma secundariamente progresiva, que se caracteriza por deterioro clínico progresivo independiente de las recaídas, que pueden o no estar presentes, y que eventualmente conduce hacia la discapacidad irreversible. Se estima que un 10-15 % de los pacientes con EMRR van a evolucionar hacia una EM “benigna” lo que significa que después de 15 años de evolución se mantienen funcionalmente independientes en todos los sistemas neurológicos. Sólo el 10-15% de los pacientes con EM acumulan una discapacidad progresiva desde el principio, lo que corresponde a una forma Primariamente Progresiva (EMPP).

Los datos de estudios a largo plazo en EMRR sugieren que el tiempo medio para que una persona necesite un apoyo unilateral es entre 15 a 20 años, siendo 30 años el tiempo en el que la persona enferma va a ser capaz de dar solo unos poco pasos. En el caso de la EMPP este tiempo se calcula que es de 7 años.

Un estudio de seguimiento de discapacidad durante 10 años demostró que hasta un 50% de los pacientes con EM eran capaces de mantenerse ambulatoriamente independientes, y que entre aquellos pacientes que en ese tiempo permanecían en una forma clínica RR menos del 20 % desarrolló la necesidad de un bastón para caminar, independientemente de haber recibido tratamiento inmuno-modulador. Así mismo, una vez llegado a un nivel de discapacidad 3, la progresión es más probable.

De tal forma que si después de 12 años se alcanza un nivel mínimo de discapacidad, casi la mitad de los pacientes con EMRR y hasta un 80% de los pacientes con enfermedad progresiva requerirá el uso de un bastón para caminar. Esto sugiere que una vez que se alcanza un umbral clínico de discapacidad, tanto la tasa de progresión hacia la discapacidad como la posibilidad de desarrollar una minusvalía significativa aumenta.

Un factor de pronóstico epidemológico es el sexo, el cual es importante tanto en la evaluación como en el pronóstico de la Esclerosis Múltiple, esto esta probablemente relacionado con el hecho de que las hormonas sexuales pueden desempeñar un papel modulador sobre los circuitos de inflamación, neurodegeneración y neuroreparación que intervienen en la EM.

Hombres y mujeres no solo tienen diferencias en cuanto al comportamiento clínico; a nivel radiológico la enfermedad también se manifiesta de manera diferente. De tal forma que los hombres con EM desarrollaran lesiones menos inflamatorias, pero más destructivas que las mujeres con EM.


Para saber más le facilitamos la web. 

¿QUÉ ES?

La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad auto inmune y crónica del Sistema Nervioso Central (SNC) en el que se diferencian dos partes principales: cerebro y médula espinal.

Envolviendo y protegiendo las fibras nerviosas del SNC hay un material compuesto por proteínas y grasas llamado mielina que facilita la conducción de los impulsos eléctricos entre las fibras nerviosas.

En la EM la mielina se pierde en múltiples áreas dejando en ocasiones, cicatrices (esclerosis). Estas áreas lesionadas se conocen también con el nombre de placas de desmielinización.

La mielina no solamente protege las fibras nerviosas sino que también facilita su función. Si la mielina se destruye o se lesiona, la habilidad de los nervios para conducir impulsos eléctricos desde y al cerebro se interrumpe y este hecho produce la aparición de síntomas. Afortunadamente la lesión de la mielina es reversible en muchas ocasiones.


La Esclerosis Múltiple produce una anomalía inmunológica que se suele manifestar en problemas de coordinación y equilibrio, debilidad muscular, alteraciones de la vista, dificultades para pensar y memorizar y sensaciones de picazón, pinchazos o entumecimiento, además de otros síntomas como fatiga, dolor, alteraciones visuales y cognitivas, dificultades del habla, temblor, etc.

Afecta a las personas al principio de su vida laboral, cuando están iniciando sus proyectos vitales, y se da con más frecuencia (más del doble) en mujeres que en hombres.

El curso de la EM no se puede pronosticar, es una enfermedad caprichosa que puede variar mucho de una persona a otra. 

No es contagiosa, ni hereditaria, ni mortal.

Las causas que originan la esclerosis múltiple se desconocen, si bien hay indicios de que podría tratarse de una enfermedad inmune que hace que el organismo ataque su propia mielina. Hasta la fecha no tiene cura, pero una serie de fármacos y recomendaciones ayudan a que su avance sea más lento.




Si quieres conocer más puede consultar la página oficial de Esclerosis Múltiple.