jueves, 26 de noviembre de 2015

TIPOS DE LA ENFERMEDAD

Podría decirse que se distinguen cuatro formas diferentes de EM, dependiendo de la aparición de los síntomas y la temporalidad que tienen.

  • Recurrente-remitente (EMRR): Es el tipo más frecuente y aparece estimadamente en el 80% de los casos que padecen la enfermedad. Puede que durante años no se den la aparición de síntomas pese a que la inflamación en el SNC ya se está produciendo. Pero los brotes son impredecibles y pueden aparecer en cualquier momento, durando de varios días a incluso semanas y pueden aparecer tanto síntomas nuevos como ya conocidos que se presentan súbitamente. En los lapsos intermedios parece haber una falta de progresión.  En algunos casos con el paso del tiempo se da un empeoramiento neurológico progresivo, que puede darse con o sin brotes y esto pasa ser otro tipo de la enfermedad, la denominada progresiva secundaria.

  • Progresiva-secundaria (EMPS): Este tipo se caracteriza por una progresión continua con o sin recidivas  ocasionales, remisiones poco frecuentes y fases de estabilidad. El 30-50% de las personas que padecen EMRR, luego acaban desarrollando esta otra forma que aparece tras transcurrir un periodo de tiempo y se considera una avance de la enfermedad. Dependiendo de cuando apareció la enfermedad este tipo se da entre los 35-45 años de los pacientes.

  • Progresiva-primaria (EMPP): Es menos frecuente y rara, por lo que solo afecta al 10% que padece esclerosis múltiple. Su característica principal es la ausencia de brotes definidos. Se da un comienzo lento y un empeoramiento constante de los síntomas sin un periodo intermedio de remisión. Por lo que la discapacidad aumenta de forma gradual y sobretodo afecta a la marcha. No hay episodios tipo recidiva, ni periodos de remisión, sólo fases de estabilidad ocasionales y mejorías pasajeras poco importantes. Este tipo suele aparecer a edades más avanzadas.

  • Progresiva-recidivante (EMPR)Es una forma atípica, en la que se da una progresión  desde el principio. Pero se distingue de la EMPP porque a estos les aparecen brotes agudos claros, con o sin recuperación completa. Los periodos entre los brotes de caracterizan por una progresión continua.  


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CAUSAS



Las causas específicas de porque se da esta autorreacción no están totalmente aclaradas, en la mayoría de las personas se disparan en cierto momento de su vida, que suele ser en la juventud.

La higiene puede ser uno de los factores, muchos de los pacientes se expresan moléculas que también aparecen en enfermedades de transmisión (virales o bacterianas). Y lo que ocurre es que se piensa que esa exposición a algunos factores ambientales infecciosos pueden a lo largo del tiempo acabar esta reacción autoinmune contra el Sistema Nervioso Central (SNC).

La hipótesis actual más acertada demanda que la EM es el resultado de una determinada predisposición genética y de un factor ambiental no conocido, que provoca células T autorreactivas, que tras un tiempo de latencia (entre 10 y 20 años) se activan por un factor sistémico o local. Esto origina una reacción autoinmune que desencadena la reacción inflamatoria y la desmielinización. La naturaleza de este factor no es clara, aunque se sopesa que están implicadas enfermedades virales y autoinmunes, que son las que impulsan la formación de placas.

Al parecer estas células se adhieren a la superficie de las células endoteliales de los vasos del Sistema Nervioso Central y por ahí migran hacia el SNC traspasando la barrera hemato-encefálica y así comenzar la desmielinización.

También se piensa que otra de las causas de la EM es un factor ambiental que probablemente aparecería antes de los 15-16 años de los jóvenes que padecen dicha enfermedad, posiblemente en forma de infección leve o inaparente y con un sustrato genético de susceptibilidad.

Otra de las causas que se barajea es la reacción inmune del propio cuerpo, que consiste en que el propio Sistema de Defensa del cuerpo que es el encargado de atacar a los “invasores”, tales como virus y bacterias. En este caso, empieza atacando a las células del propio cuerpo, lo que se denomina Respuesta Autoinmune, en la cual el cuerpo ataca a sus propios tejidos por error.